lunes, 9 de junio de 2014

Dedicatoria fallida

Plaza  y mercado de Saint-Bruno
Ocurrió hace unos pocos meses, pero no quería olvidarlo. Fueron 10 minutos muy graciosos escuchando una emisión de radio mientras cruzaba el mercado de Saint-Bruno, al lado de casa.

En Radio Clásica habían invitado a alguien muy refinado y correctísimo en el habla para elegir unos pocos temas musicales y comentarlos. No necesariamente "clásicos". Me encanta ese programa, el presentador es muy cuco y a veces toma una posición díscola para el invitado, sobre todo si este huele a burgués.

Así, antes de cerrar el programa, el invitado comienza a hablar de Haydn, de lo injusto que ha sido siempre el mundo de las discográficas y la radio con él, que qué gran genio era etc etc. Vamos, todo un despliegue de restitución y moral histórica. Decía que, el único fallo de Haydn fue vivir al lado de Mozart, pues en todo lo demás era igual de bueno que él, y que, por supuesto hay que escucharlo más. Quiso desmentir el mito de que estaban enfrentados, y por eso, escogió como tema a escuchar un cuarteto de Mozart dedicado a Haydn.

Tras esto, el invitado se calló esperando que el tema comenzara. Sin embargo, el locutor le dijo secamente:

-Claro Monsieur, por eso nos elige usted un tema compuesto por Mozart, para reivindicarnos la figura de Haydn ¿verdad?

El silencio duró apenas unos segundos, 3 o 4, pero fue digno de un cortometraje.

Se escuchó un movimiento del cuarteto, se termino el programa, y seguido y sin publicidad comenzo un brevisimo programa de 5 min. dedicado a la filosofía que trato de explicar la frase de Sartre que condensa todo su pensamiento:

"En el ser humano, la existencia precede a la esencia"

Dijeron, que el ser humano, al contrario del resto de los entes vivos o no, no tiene una esencia (función) al nacer, sino que se va formando poco a poco, él es su propia esencia.

“El hombre se hace, no está todo hecho desde el principio, se hace al elegir su moral, y la presión de las circunstancias es tal, que no puede dejar de elegir una. No definimos al hombre sino en relación con un compromiso.”

Mientras miraba los puestos del mercado, todo esto me parecía muy gracioso. Aun asi, no me voy a ir sin romper una lanza por Haydn, pues ..precisamente... este año, después de 15 años escuchando clásica, encontré algo de Haydn que me encanta y echo de menos oír. El último movimiento, Finale, de su sinfonía 45 "Los adioses"

Además, resulta que es cierto eso de que tenia mucho sentido del humor. En aquella época tocaba para un príncipe que no dejaba partir a los músicos a su casa. Por lo visto llevaban muchos dias encerrados en un palacio de verano... Así, Haydn, compuso un final de sinfonía en el que los musicos se levantan uno a uno y se marchan quedando cada vez menos tocando mas o menos los mismos compases. Al final toda la melodía la lleva un violín, si no me equivoco.